Yoga sensible al trauma
Un espacio seguro para volver al cuerpo con suavidad y presencia
El Yoga Sensible al Trauma es una práctica terapéutica diseñada para acompañar a personas que han vivido estrés crónico, experiencias difíciles o desconexión del propio cuerpo. A diferencia del yoga tradicional, aquí la prioridad no es la forma de la postura, sino la sensación de seguridad, el consentimiento interno y la posibilidad de elegir en cada momento.
Es una invitación a habitar el cuerpo sin exigencia, a recuperar la capacidad de sentir sin abrumarse y a restablecer, poco a poco, una relación de confianza con uno misma.
En este espacio no hay correcciones físicas, ni imposiciones, ni expectativas: solo opciones, escucha y un acompañamiento cuidadoso.
¿Cómo se caracteriza la práctica?
• Ritmo lento, predecible y regulador, orientado a bajar la activación del sistema nervioso.
• Posturas simples, accesibles y adaptadas a cada cuerpo.
• Opciones claras en lugar de instrucciones rígidas: se ofrece, no se impone.
• Lenguaje respetuoso y no directivo que evita disparadores y facilita elección interna.
• Enfoque en la interocepción, es decir, aprender a sentir desde dentro con amabilidad.
• No se realizan ajustes físicos ni toques de corrección.
• Se prioriza la creación de un ambiente seguro, estable y sostenido, donde cada persona marca su propio ritmo.
Cada sesión busca restaurar el vínculo con el cuerpo desde la seguridad, no desde el esfuerzo.
Beneficios del Yoga Sensible al Trauma
• Regula el sistema nervioso y favorece la sensación de seguridad interna.
• Mejora la capacidad de reconocer señales corporales y necesidades reales.
• Reduce estrés, ansiedad y patrones de hiperactivación o desconexión.
• Aumenta la tolerancia a las sensaciones internas sin sentir sobrecarga.
• Favorece el arraigo, la estabilidad emocional y la presencia.
• Crea nuevas experiencias corporales de calma y autoapoyo.
• Promueve la autocompasión, la elección consciente y la autonomía interna.
Más que un tipo de yoga, es un acompañamiento corporal para reconectar con la vida desde dentro.
¿Para quién está recomendado?
El Yoga Sensible al Trauma puede sostener especialmente a:
• Personas que han vivido ansiedad, trauma, estrés prolongado o experiencias difíciles.
• Quienes sienten desconexión corporal, tensión constante o dificultad para relajarse.
• Mujeres en procesos terapéuticos, duelos, cambios vitales o emociones intensas.
• Personas que buscan prácticas seguras, lentas y respetuosas con su historia.
• Quienes desean aprender herramientas para regular el sistema nervioso.
• Cualquier persona que necesite un espacio donde poder volver a sentir sin esfuerzo ni presión.
Cuando has atravesado situaciones difíciles, volver al cuerpo puede ser desafiante.
estas sesiones te ofrecen un camino amable y respetuoso para recuperar el vínculo contigo misma/o y sentir que, paso a paso, puedes volver a sentir tu cuerpo como un hogar y un lugar seguro.
